Sus débiles vidas




Sus dedos temblorosos recogen el lápiz del suelo. Una gota de sangre cae de su boca justo en el momento que otro terrible golpe es descargado sobre su cabeza. Se queda inconsciente.

Su nombre era Guido. Tenía ocho años y ha muerto a manos de su padre. Su débil cuerpo no resistió esta última paliza. Su pequeño cuerpo inerte es lanzado a un río que pronto dará cuenta de él. No fue respetado en vida y tampoco a la hora de su muerte.

Esta fue la vida de Guido y de Elian y de Marian y de Juls y de tantos y tantos cuyos nombres desconozco y desconoceré por siempre porque lo que pretendemos entender como Humanidad está tan lejos de nosotros que aterra con tan sólo pensarlo.



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